Carmen Murillo
Pereira · Junio 2025
Mi suegra tenía una caja de fotografías sin nombre en el dorso y tres objetos sobre los que ella juraba tener una historia pero que nadie más conocía. La sesión de nota de procedencia fue de lo más ordenado que he visto: el taller llegó, preguntó con calma, fotografió todo desde cuatro ángulos y al cabo de una semana nos envió las notas con las aclaraciones de qué era memoria y qué estaba en un documento. Esa distinción, que parece pequeña, fue lo que más valoró mi suegra.